Renoir: el maestro de la intimidad

El museo Thyssen-Bornemisza vuelve a ofrecer una exposición única en España sobre uno de los grandes pintores del impresionismo: Renoir. Hasta el próximo 22 de enero se podrá contemplar una gran variedad de obras entre las que se incluyen retratos, desnudos femeninos, paisajes y las escenas cotidianas que tan célebre le hicieron, al conseguir plasmar en el lienzo una cercanía pocas veces vista entre los pintores de inicios del siglo XX.

El Impresionismo destaca por ser una de las etapas pictóricas que más variedad de artistas ha ofrecido a la Historia del Arte, cada uno con un estilo concreto y perfectamente reconocible, ya sea por su técnica o su temática. Así, lo que en Monet eran paisajes al aire libre y la importancia de la luz que transformaba esos paisajes, en Van Gogh destacaba la fuerza de sus colores y una pincelada cargada de energía, o Caillebote, del que hace poco hablamos, una rigurosidad propia de jardinero a la hora de plasmar los detalles de sus flores y jardines.

La Promenade (1919)

La Promenade (1919)

En el caso de Renoir destaca, por el contrario, la intimidad que consigue reflejar en todas sus obras, ya sean retratos donde el protagonista mira directamente al espectador, o grupos de personas en el exterior pero que también consiguen reflejar una empatía poco común dentro del impresionismo.

De este modo, se puede decir que Renoir se aleja de esa posición que adoptó el pintor impresionista por excelencia, el que observaba el paisaje en la distancia como si de un fotógrafo se tratara, para a cambio ofrecer una cercanía e intimidad que permitía que el espectador pudiera relacionarse e incluso adentrarse en cada cuadro.

Como el mismo Renoir diría, y que resume a la perfección su estilo: “Me gustan los cuadros que me dan ganas de pasearme por ellos cuando es un paisaje, o bien de pasar la mano sobre un pecho o una espalda si es una figura de mujer”.

Lisa con un chal blanco (1872)

Lisa con un chal blanco (1872)

Este deseo queda perfectamente reflejado en la cantidad de retratos que realizó por encargo y que componen el grueso de la exposición que ahora está ofreciendo el museo Thyssen-Bornemisza. Esa no dejaba de ser la principal temática de los pintores de la época, ya que los retratos que realizaban a amigos y gente adinerada eran su forma de sustento, incluso cuando no se sentían del todo cómodos realizando solamente retratos. Pero en el caso de Renoir ocurrió justo lo contrario y quiso dedicarse casi por excelencia a los retratos, por encima de otras temáticas más “reconocidas” entre los propios artistas.

Retratos

De sus retratos sorprende la calidez que transmiten, por ejemplo plasmando un gesto particular o una potente mirada que permite ofrecer una cercanía que, sin embargo, no siempre se consigue en los retratos. Es así que los retratos de Renoir destacan por los ojos de sus protagonistas, de un brillo espectacular, pero también por las situaciones tan cotidianas en las que los presenta, por ejemplo haciéndose una trenza, comiendo una manzana o simplemente leyendo.

La trenza (1887)

La trenza (1887)

Desaparecen así esas escenas tan grandilocuentes propias de épocas pasadas donde lo importante era presentar al retratado como a un gran señor o dama, perfectos en sus ropajes o protagonizando momentos históricos y de una gran carga moral, pero motivo por el que precisamente parecen más distantes con respecto al espectador. Con Renoir ocurre justo lo contrario y, aunque dé muestras de una capacidad artística asombrosa, por ejemplo con los detalles del vestuario, será la cercanía de los retratados lo que acapare toda la atención del espectador.

A su vez, si algo sorprende en este pintor y que se ve especialmente en sus retratos debido a la gran cantidad que hizo, es su estilo tan variado y repleto de una gran variedad de recursos. Así ocurre que, aunque cuando se menciona a Renoir lo normal es que nos venga a la mente un estilo de pincelada suelta, dibujo poco definido y una luz que consigue dar amplitud a los cuadros; también podemos encontrarnos con obras totalmente distintas: por ejemplo con una pincelada plana y apenas sin profundidad que recuerdan al estilo de los fauvistas, nombre despectivo con el que se designó a las obras de tahitianas de Gauguin, al considerarlas como hechas por fieras (fauves).

Después del almuerzo (1879)

Después del almuerzo (1879)

Escenas cotidianas

Pero Renoir no hizo sólo retratos. De hecho, si es conocido es sobre todo por sus famosas escenas de grupo al aire libre en cafeterías o en los jardines de Grenouillère, que sigue siendo uno de los cuadros más visitados en el museo D’Orsay, lugar donde se encuentra la mayor parte de las obras del pintor francés.

Por desgracia en esta exposición no se puede observar ninguna de esas obras tan conocidas, pero si otras similares como “Almuerzo en el Restaurant Fournaise” o “Después del almuerzo” que evocan irremediablemente a las obras más conocidas de Renoir. Y en ambos casos la idea es la misma: presentar a personas que están disfrutando de un momento de relax al aire libre y que por unos instantes han querido compartirlo con el espectador.

El almuerzo de los remeros (1875)

El almuerzo de los remeros (1875)

Desnudos femeninos

Otra de la peculiaridad con la que se va a encontrar el espectador que recorra las salas de la exposición de Renoir serán los desnudos femeninos, y que contrastan bastante con sus retratos más cuidados. Así, si en los retratos de amigos se observa una proporción perfecta, un cuidado primoroso a la hora de reflejar los materiales de las telas y unos gestos perfectamente seleccionados para mostrar esa empatía y cercanía con el espectador; en los desnudos de sus bañistas sólo se verá lo último.

Y es que sus desnudos destacan por la desproporción que existe entre las cabezas de las mujeres y el resto del cuerpo. Algo que no ocurría porque Renoir fuera incapaz de crear esa proporción, ni mucho menos, sino porque su inspiración bebía directamente de las esculturas monumentales de Miguel Ángel o Rubens, por lo que pretendía emular esa monumentalidad a base de cuerpos gigantescos.

La fuente (1906)

La fuente (1906)

Otra manera de sentir a Renoir

Por último, en la exposición de Renoir destaca una pequeña sala que busca ofrecer al espectador una perspectiva distinta a la tradicional cuando se va a ver una exposición de pintura. Esta es una moda que cada vez está más instaurada entre las grandes exposiciones, buscando así llamar la atención de ese espectador que no es muy asiduo a los museos, ofreciéndole algo distinto.

En el caso de la exposición de Renoir, precisamente siguiendo esa idea de acercar el cuadro al espectador, lo que se ha hecho ha sido recrear una de las obras del pintor, “Mujer con sombrilla en un jardín” para que el espectador pueda tocarla y palpar para que sea el sentido del tacto (al que más importancia concedía Renoir) el que permita descubrir las figuras y paisajes que componen el cuadro.

Mujer con sombrilla en un jardín (1875)

Mujer con sombrilla en un jardín (1875)

Evidentemente, esta sala está más pensada para las personas ciegas, hasta el punto de que el cartel del cuadro es el único que está puesto también en bralle; pero en realidad cualquiera puede acercarse a palparla, así como oír la minuciosa descripción que se hace del cuadro por medio de unos auriculares dispuestos en la sala, u oler los aromas de las distintas flores que aparecen en ese cuadro.

Sin duda una curiosa manera de llamar la atención del espectador, en especial de los más pequeños, a los que siempre cuesta un poco más que muestren interés por el arte.

Más info

Lugar: Museo Thyssen-Bornemisza.

Precio: 12 €. Gratis para menores de 12 años o desempleados.

Fecha: Hasta el 22 de enero de 2017.

Anuncios

Acerca de barbaracruzsanchez

Leo y veo de todo. Y cuando digo de todo es de TODO. Nunca sabes qué serie o libro hay por ahí escondido que va a acabar convirtiéndose en tu favorito...
Esta entrada fue publicada en Cultura y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s