Edward Mucha: el cartel hecho arte

Edward Mucha: el cartel hecho arte

Edward Mucha es uno de esos artistas que, como tantos otros, crearon una tendencia y estilo que nació y murió con ellos, y que para muchos supone un artista único mientras que para la gran mayoría es un total desconocido.

El estilo de Mucha se caracteriza por la pureza de líneas del dibujo, el lujo y una abundante decoración que, en ocasiones, llegaba a ser excesiva. Precisamente por este recargamiento que no todo el mundo compartía, el Art Nouveau disfrutó de un breve periodo de vida encuadrado en la época de entreguerras, en un intento por recuperar el lujo perdido a causa del conflicto bélico que asoló Europa.

Los carteles y el diseño gráfico

¿Pero qué hacía Mucha? Si habéis tenido la ocasión de ir a alguna de sus exposiciones retrospectivas veréis que lo suyo no eran los grandes lienzos o retratos propios de otros artistas de esa época. Por el contrario, Mucha se centró en algo más sencillo en apariencia, como era el diseño gráfico para hacer carteles publicitarios.

La creación de carteles puede que sea visto en la actualidad como algo insulso y, por supuesto, propio de otros tiempos. Al menos los carteles que se hacían a mano y que hasta hace no mucho decoraban las principales calles de las capitales más cosmopolitas. De seguro que recordaréis esos espectaculares carteles hechos a mano para anunciar los estrenos del momentos en los grandes cines de las capitales.

Edward Mucha: el cartel hecho arteCartel de cigarrillos Job, Edward Mucha (1890)

Bien, pues Mucha hacía exactamente lo mismo pero en un formato más reducido, ya que lo suyo eran los carteles para el teatro. De hecho, antes de que Mucha triunfara como artista, su trabajo era el de publicista, encargado de poner imagen a los productos más en boga del momento.

De este modo, y aunque suene extraño, pueden verse otras de Mucha con unos protagonistas tales como bebidas, jabones o eventos turísticos… Un tipo de arte en realidad (no hay que ver los resultados para confirmar que se trata de una auténtica obra artística) que ya había iniciado el famoso Tolouse Lautrec y que, entre otros, tuvo al no menos famoso Warhol con y sus sopas Campbell como continuador.

Edward Mucha: el cartel hecho arte          Edward Mucha: el cartel hecho arte

Cartel publicitario de Tolouse Luatrec (1892) y de Andy Warholl (1962)

Inicios de un publicista

Pero empecemos por el principio. Edward Mucha nació en la ciudad de Ivancice de Moriavia, en el Imperio Austriaco, y desde muy pronto se sintió atraído por el dibujo. Trabajó en empleos de pintura decorativa para teatro en su ciudad nata hasta que el Conde Kart Khuen de Mikulov le contrató para decorar su Castillo de Hrusovany Emmahof, tras lo que decidió apadrinarle para que pudiera continuar con sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Munich.

En 1887 se mudó a Paris, donde además siguió estudiando además de empezar a ilustrar revistas y publicidad en general. El gran salto en la fama de Mucha llegó cuando se le encargó realizar el cartel de la nueva obra teatral Gismonda protagonizada por Sarah Bernhardt, la actriz del momento. Ella quedó entusiasmada por este cartel, tan distinto al resto, que le ofreció un contrato de exclusividad durante 6 años para que él fuera el único en hacer los carteles de todos sus espectáculos en toda Europa, y más tarde de todos los espectáculos de Théâtre de la Renaissance, del que Bernhardt era su principal estrella.

Edward Mucha: el cartel hecho arte   Edward Mucha: el cartel hecho arte

Desde ese instante, como se dice, el resto vino solo y la fama de Mucha atravesó incluso el Atlántico llegando a Estados Unidos. Allí la actriz Leslie Carter quiso emplear a Mucha como ya hiciera Sarah Bernhardt, pero en su caso el truco le salió mal al querer llevar el lujo de los carteles a joyas auténticas creadas expresamente por Georges Fouquet, lo que derivó en su prematura ruina.

El estilo de Mucha

Dentro de la creación de carteles publicitarios o de teatro, el estilo de Edward Mucha destacaba por su colorido y riqueza de ornamentos, donde los dorados y profusión de joyas daban al cartel un aspecto lujoso que encajaba perfectamente con el estilo del Art Nouveau.

Por ello la fama de Mucha tuvo los días contados desde el principio, ya que no fue capaz de evolucionar en su estilo y adaptarse a las nuevas vanguardias que estaban por venir. No en vano muchos consideran que el Art Nouveau acabó definitivamente con la muerte de Mucha, en el 1939, pues el artista siguió desarrollando su estilo particular años después de que el Art Nouveau hubiera dado sus últimos coletazos.

Edward Mucha: el cartel hecho arteUn hecho que, por último, contribuyó a que la fama de Edward se extinguiera rápidamente, hasta el punto de que años después de su muerte pasó a ser casi un desconocido, y solo los esfuerzos de su hijo Jiri Mucha por recuperar su memoria ha evitado que caiga completamente en el olvido.

¿Una temática poco variada?

En cuanto a la temática, viendo que el gusto por la decoración y la belleza eran la máxima del Art Nouveau, no sorprende que el 90% de sus carteles estuvieran compuestos por hermosas mujeres rodeadas de joyas y ricos vestidos que las confieren este aspecto casi divino.

Por ello enseguida mostró interés por los temas mitológicos y alegóricos, siendo muchas las series que realizó sobre las estaciones del año, la noche y el día o las emociones, todas ellas personificadas en forma de bellísimas mujeres. A lo que se añade que desde muy joven mostró interés por el esoterismo y la masonería, formando parte de este grupo del que llegó a ser Gran Maestro de la Gran Logia de Checoslovaquia.

Edward Mucha: el cartel hecho artePero esto no fue lo único que hizo. Después de la primera guerra mundial, cuando Checoslovaquia obtuvo la independencia Mucha celebró este hecho diseñando sellos y billetes, y comenzó a trabajar en la que siempre consideró su obra maestra: La Épica Eslava. Se trata de una serie de pinturas donde se describía la historia de los pueblos eslavos, pero que no tuvo la ocasión de concluir. Cuando Alemania invadió Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial Mucha fue arrestado e interrogado y nunca llegó a superar este suceso, muriendo poco después en Praga, un 14 de julio de 1939.

Edward Mucha en la actualidad

No obstante parte de estas obras se han perdido para siempre, siendo sus obras publicitarias y carteles las que más han trascendido. Pero está claro que, por muy hermosas que sean sus obras, donde el dibujo tan limpio y los colores tan vivos son su rasgo más característico, con una temática tan poco variada el seguidor de su obra puede acabar cansándose bien pronto.

Edward Mucha: el cartel hecho arteTal vez por ello, antes de ir a una exposición retrospectiva que reúna la mayor parte de la obra de Edward Mucha, lo que puede acabar siendo muy pesado además de algo difícil de ver, casi mejor disfrutar de esta pequeña reseña… Y en el caso de que os guste alguna de sus carteles de pequeño formato para decorar algún rincón de vuestra casa, estáis de suerte porque en ese sentido la obra de Mucha es una de las más comunes en las tiendas de reproducciones pese a tratarse de un casi desconocido.

Anuncios

Acerca de barbaracruzsanchez

Leo y veo de todo. Y cuando digo de todo es de TODO. Nunca sabes qué serie o libro hay por ahí escondido que va a acabar convirtiéndose en tu favorito...
Esta entrada fue publicada en Cultura y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s